Una razón para todo. Necesitamos una razón para ir al trabajo cada día, para no mandarlo a la mierda, para ir a comer a casa de nuestros padres, comprar un coche para evitar el metro, el tren y el autobús, o una razón para seguir cogiendo el transporte público y renunciar a tener un coche.
Razones para pillarnos un buen pedo o para dejar de beber. Para seguir con ella o con él, o para no abandonarles nunca. Razones para entender por qué nos han abandonado o por qué no lo han hecho antes o si deberíamos haberlo hecho nosotros.
Necesitamos una razón para hacer o dejar de hacer. Para justificar lo que evitamos, lo que deseamos. Y no es tan sencillo
Las razones, que pueden ser válidas, lógicas, comprensibles, humanitarias, higiénicas, melancólicas, sentimentales o auténticas, pueden ser también inventadas, egoístas, sucias, interesadas, frívolas y superficiales. Ficticias.
El mundo entero, el barrio y la ciudad están plagado de personas que hacen valer la razón de los que no tiene razón.
En ocasiones, el mecanismo de las cosas que nos rodea: amigos, trabajo, ocio, viajes, parejas, es más sencillo de lo que nos atrevemos a pensar, a creer, a sentir.
Buscar la razón de todo, en ocasiones es una tarea bastante inútil, y un tiempo muy valioso que se pierde por la alcantarilla del tiempo.
Ser impulsivo sin que ello condicione nuestra vida y dejarse llevar puede ser un remedio sano ante situaciones que lo requieren. Si te enamoras de alguien que tiene pareja, simplemente ha ocurrido. Puede que hayas llegado tarde al trabajo porque simplemente te ha tocado y no se trate de una conspiración del universo, o puede que siempre llegues tarde porque eres así y no lo quieres cambiar.
No preguntarse ni cuestionarse nada, es peligroso, casi tanto como no dejar de hacerlo. Muchas cosas no son casualidad, pero otras simplemente son circunstancias.
Es posible que esta tarde los rayos del sol bañen la ciudad y nos encontremos con un cielo despejado debido a un anti-ciclon que impide la formación de nubes en la península ibérica. Pero yo prefiero pensar, al menos esta tarde, que hay sol simplemente porque es verano
.


