Por Diego Papic / Claudio D. Minghetti .
Francisco Solano López, Alberto Breccia, Horacio Altuna, el argentino por adopción Hugo Pratt: la historieta argentina está llena de dibujantes de relevancia a nivel mundial y crearon personajes legendarios como el Sargento Kirk, Mort Cinder, Mafalda o el Eternauta.
Imaginadores,
que
se
acaba
de
estrenar,
cuenta
la
historia
del
comic
argentino
mediante
testimonios
de
dibujantes,
guionistas,
editores
y
especialistas.
"La
idea
surgió
porque
a
Julio
Azamor,
el
director
de
animación
de
la
peli,
lo
convocaron
para
hacer
una
muestra
homenaje
a la
historieta
-cuenta
Fiore-,
y se
nos
ocurrió
filmar
un
corto
y
proyectarlo
ahí.
Cuando
empezamos,
vimos
que
daba
para
muchísimo,
se
nos
metió
en
la
cabeza
hacer
la
película
y le
dimos
para
adelante".
En
el
filme
hay
personajes
clásicos
animados,
como
El
Eternauta.
¿Cómo
recibieron
esto
los
dibujantes?
Solano
López:
Para
mí
fue
un
poco
impresionante.
Es
como
si
se
le
moviera
a
uno
algo
adentro.
Pero
verlo
hecho
por
otros,
y
con
un
buen
resultado,
resultó
una
experiencia
muy
rica.
Todos
los
fans
quieren
saberlo:
¿habrá
una
versión
cinematográfica?
Solano
López:
Veo
con
muchas
reservas
la
perspectiva
de
un
Eternauta
convertido
en
dibujo
animado.
No
es
un
dibujo
fácil
de
animar.
Pero
como
introducción
al
tema,
me
ha
dejado
pensando.
En
la
película
se
pinta
un
pasado
en
el
que
la
historieta
argentina
hizo
historia
en
el
mundo.
¿Fue
tan
así?
Meglia:
La
historieta
no,
los
dibujantes.
De
hecho
los
argentinos
tenemos
una
cosa
que
muy
pocos
dibujantes
en
el
mundo
tienen,
y es
que
somos
muy
moldeables,
hacemos
cualquier
estilo,
cualquier
género.
¿A
qué
público
está
dirigido
el
filme?
Fiore:
La
idea
es
que
la
pueda
ver
tanto
un
fanático
de
la
historieta,
como
alguien
que
no
entiende
nada.
En
la
avant
premiere,
uno
de
los
dibujantes
vino
con
el
hijo
de
14
años
y me
contó
que
el
chico
salió
del
cine
queriendo
leer
historietas.
Ojalá
que
pase
eso.
E n t r e v i s t a a l a d i r e c t o r a D a n i e l a F i o r e
-¿Pensabas
en
un
documental
para
tu
debut
en
el
largometraje?
-Mi
idea
de
cine
era
de
ficción,
contar
historias,
pero
empezar
de
esa
forma,
en
la
Argentina,
es
muy
duro.
Hice
un
montón
de
proyectos
que
no
salieron,
guiones
para
programas
de
televisión,
mientras
trabajaba
como
animadora
de
dibujos
animados
para
subsistir.
Imaginadores
surgió
por
casualidad
y
fue
creciendo
hasta
que
se
convirtió
en
una
película.
-¿Por
qué
"por
casualidad"?
-Desde
muy
chiquita
me
gusta
dibujar.
Entonces
me
gustaban
mucho
la
pintura
y el
dibujo,
hice
cursitos
de
barrio
y
cuando
terminé
el
secundario
elegí
la
carrera
de
imagen
y
sonido
en
la
UBA,
que
tenía
unas
materias
relacionadas
con
el
arte
de
hacer
dibujos
animados.
Empecé
a
trabajar
en
el
equipo
de
Dibu
2
,
siempre
en
el
tablero.
Sin
embargo,
me
parecía
que
en
realidad
no
podía
expresar
mi
creatividad.
-¿De
allí
surge
tu
interés
por
el
tema
de
la
historieta
nacional?

-Ahí
es
donde
está
la
casualidad.
Muchos
de
mis
compañeros
de
animación
eran
historietistas
que
no
pueden
vivir
de
hacer
historietas,
algo
que
cuentan
los
entrevistados
en
mi
película.
A
uno
de
ellos,
Julio
Azamor,
lo
habían
convocado
para
organizar
una
exposición
del
arte
de
la
historieta.
Cuando
me
lo
comentó,
juntos
pensamos
que
podíamos
hacer
un
corto
documental,
con
algunos
artistas
hablando
del
tema.
Primero
entrevistamos
a
dos
o
tres
y
llegamos
a la
conclusión
que
daba
para
más.
-¿Y
entonces?
-Escribimos
un
guión,
presentamos
el
proyecto
en
el
Incaa
y al
mismo
tiempo
seguimos
investigando.
Así
nació
la
película.
-¿Cómo
fue
el
proceso
de
selección
de
aquello
que
podía
construir
una
síntesis?
-Teníamos
muchas
horas
de
testimonios
muy
interesantes.
Cuando
hablás
de
un
tema
general
es
muy
difícil
abarcarlo
todo
y
siempre
queda
algo
afuera.
Hicimos
26
entrevistas
y
decidimos
no
incluir
más
por
esa
cuestión
de
que,
si
seguís,
se
desdibujan
los
protagonistas.
Teníamos
que
frenar.
-Al
hacerla,
¿en
qué
tipo
de
público
pensaban?
-En
quienes
conocen
del
tema
y
también
en
los
que
no.
Que
todos
quedasen
conformes
con
lo
que
se
cuenta,
con
cada
recorte
de
cada
testimonio
y
con
cómo
se
cuenta.
Un
desafío
que
me
propuse
era
tratar
de
contar
sin
voz
fuera
de
cámara.
Tenía
muchas
cosas
interesantes,
pero
no
encajaban:
26
personas
en
86
minutos,
es
decir,
dos
o
tres
minutos
con
cada
uno,
que
tienen
que
llevar
un
hilo
narrativo
como
para
que
el
espectador
no
se
pierda,
es
decir
que
ellos
mismos
cuenten
la
historia.
Para
darle
un
orden,
entrevistamos
a
Juan
Sasturain
y al
periodista
Andrés
Accorsi.
El
corte
de
un
capítulo
a
otro
fue
reemplazado
por
animaciones
de
historietas
que
funcionan
como
separadores.
Queríamos
que
fuese
un
trabajo
rico
para
quienes
saben
o no
de
historietas.
En
realidad,
lo
que
queremos
es
que
se
conozca
y
difunda
la
historieta
argentina,
en
especial
entre
los
más
jóvenes.
-Animar
personajes
del
papel
y
tan
conocidos
era
todo
un
desafío
-Toda
la
gente
que
participó
en
la
película
tiene
que
ver
con
la
animación
y
cuando
con
Azamor
les
propusimos
hacer
esta
serie
de
animaciones,
todos
se
engancharon:
al
ser
historietistas,
para
ellos
era
un
orgullo
animar
a
personajes
como
el
Eternauta
y
Boogie.
Y
creo
que
quedó
bien
porque
se
lo
hicimos
con
respeto
por
la
estética
de
esos
personajes
y
con
cariño
por
cada
uno
de
los
autores.






























