En el vídeo, la maestra interpreta a una secretaria que es seducida por uno de los albañiles de la cuadrilla y juntos dan rienda suelta a la pasión. Y es que los uniformes de trabajo son tan sexys... parece decir el spot publicitario.
Aunque , más que contenido erótico, el vídeo está lleno de continuos guiños más cercanos al género de la comedia, con sus estereotipos muy marcados y la música del conocido film de Tarantino, Reservoir Dogs.
De hecho, el anuncio titulado Scruffs, y que tiene como eslogan: It's gonna get dirty (Va a ensuciarse), logró obtener dos galardones durante 2005 en Cannes.
Andrew Chicken, el director del centro, ha iniciado una investigación para comprobar que la actriz que aparece en el spot publicitario es Sarah Green, y se ha visto obligado a escribir a los padres que piden el cese de la profesora.
En una carta enviada a los padres Chicken asegura que debido a la "sensibilidad de las investigaciones, he tomado la decisión de suspender a Sarah Green de sus funciones a la espera de obtener una conclusión. Esta suspensión no implica ni culpabilidad ni inocencia".
A la defensa de la profesora ha salido Chris Mellor-Dolman, director de marketing de Scruffs, quien asegura que el vídeo es una simple "broma" y Green sólo realizó su trabajo como actriz, a su vez que la situación es "muy lamentable, puesto que no se trata de un vídeo pornográfico".

























