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La generación del Windows 98 La generación del 68 fue de escritores y revolución política. La del Windows 98, de internautas y revolución tecnológica |
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Norberto Rodríguez - NotiShow.com - 26/03/09
Madrid. A fecha de hoy, tampoco hace tanto tiempo. Somos la generación que supo superar su alto grado de analfabetismo tecnológico y convencer al mundo de tener un PC en casa. Por aquel entonces, un PC de sobremesa de gama alta, contaba con un disco duro de entre 20 y 30 gigas, un monitor de 17 pulgadas y módem interno de 56kbps incluido. La generación del Windows 98 tuvo que luchar con velocidades hoy consideradas ridículas para navegar por Internet, pero por aquellos días, toda la red estaba adaptada a esa realidad. ¿Ver videos online? ni hablar, la mayoría eran para ser descargados. YouTube no hubiese sobrevivido más de tres meses. Así es amigos, todo era más difícil, más caro y más pesado, como los PC portátiles: inalcanzables económicamente hablando, y dejando mucho que desear en cuanto a sus funciones: no grababan CDs, una capacidad de entre 5 y 10 gigas, no todos incluían un módem y la mayoría rozaba tranquilamente los cinco kilos de peso. La ignorancia de "lo que vendría", hizo que la generación del Windows 98 nos rindiésemos a los pies de lo que considerábamos lo último en tecnología. Y no tardamos en propagarlo como la peste. Y así, poco a poco, fuimos llenando la casa de cables, buscamos un rincón para el monitor, un alargue para el módem, e hicimos espacio a la impresora y un gigantesco y pesado escáner. Somos la generación que ha visto cómo los periódicos online, tras perder el miedo, se volvían gratuitos y al alcance de todos. Instalamos el Windows Me y nos pasamos el Windows XP, para más tarde devolverle la gloria a Apple y salir a la calle a comprarnos un iMac, convirtiendo lo "profesional" en una herramienta popular. Instalamos el Napster, WinMX, el Kazza y los vimos morir, para pasarnos al Ares, el eMule o el BitTorrent. Vimos propagarse los Discman y fracasar al Minidisc para más tarde enterrarlos a todos con los reproductores Mp3. De alguna manera, fuimos escribiendo la historia a medida que reemplazábamos nuestros equipos y nos volvíamos cada vez más exigentes. Y los costes fueron bajando. Una webcam básica, a finales de los noventa rondaba los 80 euros, hoy están disponibles en las tiendas por 9 o 14, y en Internet pueden conseguirse por dos euros y tres de gastos de envío. Un PC portátil que antaño superaba tranquilamente los 2.000 euros y apenas podían utilizarse como máquinas de escribir, hoy inundan el mercado por 460 euros y con ellos puedes hacer prácticamente de todo. No fueron tiempos mejores, desde luego, y costó muchos años ver desaparecer la pantalla azul de nuestros monitores cada vez que Windows se colgaba. Fue un tiempo como el de ahora, de crecimiento constante (bastante más caro, es verdad) pero de evolución ininterrumpida. No fueron tiempos duros, fueron tiempos ilusionantes. Igual que hoy. Salud, a todos los que desde entonces y hasta hoy, siguen descubriendo, compartiendo, creando y disfrutando, desde el otro lado del monitor.
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